LA INCERTIDUMBRE SOCIAL Y ECONÓMICA EN VENEZUELA.
La
incertidumbre es un elemento que forma parte de la economía y las finanzas
públicas, ella no tiene que ver con el concepto de inseguridad personal,
comercial o legal, sino con el hecho de que dentro del mundo de la economía, no
necesariamente, dos y dos son cuatro, sino que sus resultados no son exactos ni
predecibles.
La incertidumbre tiene
que ver con el fenómeno socio-comercial de un determinado territorio, de una
determinada comunidad y dentro de un determinado tiempo o época. El
planificador, gerente, político, inversor puede hacer todo lo que estribe
conveniente pero no puede garantizar que los resultados serán los esperados.
La incertidumbre dentro
del hecho económico tiene que ver con la ganancia, ella constituye el sustento
del por qué una persona que arriesga su dinero, su tiempo y su capital, tiene
derecho a la ganancia. De la misma forma sucede en el ámbito social, ya que son
tantos los actores involucrados y los procedimientos que deben llevarse a cabo,
que determinar que la aplicación de un modelo exitoso dentro de otros ámbitos
va a obtener los mismos resultados en otro escenario, además de ambicioso es
mentiroso, por cuanto surge la incertidumbre social que es la que a final de
cuentas va a mostrar los resultados reales y verdaderos de una determinada
política social o de una determinada inversión económica.
La incertidumbre tiene
que ver con la impredictibilidad, y todo
esto a su vez, tiene que ver con la planificación. En tiempos pretéritos los
planificadores hacían uso de la Teoría de las Probabilidades y de los análisis estadísticos
para diagramar y planificar sus acciones y actividades a seguir, encerrándose
dentro del mundo de la planificación clásica o tradicional, pero en el mundo de
hoy, la planificación estratégica exige dar un paso adelante y hacer análisis aún
más consustanciados con el mundo real y actualizado, y vencer la incertidumbre
con una planificación sometida a controles efectivos con capacidad gerencial
suficiente y oportuna para enfrentar los cambios que surjan en los resultados
esperados y planificados, y así poder corregir a tiempo y modificar el rumbo
que sea necesario para el logro y obtención de las metas planificadas.
En fin el Gerente
Público efectivo y eficiente, debe entender esta realidad, conocer los márgenes
de incertidumbre planteados y tomar decisiones con prontitud, conforme a los
resultados obtenidos, y para lograrlo, es necesario que planifique sistemas de
seguimiento y control prácticos que señalen las fallas y las desviaciones en
forma inmediata para que se puedan tomar decisiones y modificar las estrategias
para que el alcance de los objetivos planteados inicialmente se logren
producir.
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