domingo, 7 de julio de 2013

LA INCERTIDUMBRE SOCIAL Y ECONÓMICA EN VENEZUELA.

LA INCERTIDUMBRE SOCIAL Y ECONÓMICA EN VENEZUELA.
         La incertidumbre es un elemento que forma parte de la economía y las finanzas públicas, ella no tiene que ver con el concepto de inseguridad personal, comercial o legal, sino con el hecho de que dentro del mundo de la economía, no necesariamente, dos y dos son cuatro, sino que sus resultados no son exactos ni predecibles.
            La incertidumbre tiene que ver con el fenómeno socio-comercial de un determinado territorio, de una determinada comunidad y dentro de un determinado tiempo o época. El planificador, gerente, político, inversor puede hacer todo lo que estribe conveniente pero no puede garantizar que los resultados serán los esperados.
            La incertidumbre dentro del hecho económico tiene que ver con la ganancia, ella constituye el sustento del por qué una persona que arriesga su dinero, su tiempo y su capital, tiene derecho a la ganancia. De la misma forma sucede en el ámbito social, ya que son tantos los actores involucrados y los procedimientos que deben llevarse a cabo, que determinar que la aplicación de un modelo exitoso dentro de otros ámbitos va a obtener los mismos resultados en otro escenario, además de ambicioso es mentiroso, por cuanto surge la incertidumbre social que es la que a final de cuentas va a mostrar los resultados reales y verdaderos de una determinada política social o de una determinada inversión económica.
            La incertidumbre tiene que ver con la impredictibilidad, y  todo esto a su vez, tiene que ver con la planificación. En tiempos pretéritos los planificadores hacían uso de la Teoría de las Probabilidades y de los análisis estadísticos para diagramar y planificar sus acciones y actividades a seguir, encerrándose dentro del mundo de la planificación clásica o tradicional, pero en el mundo de hoy, la planificación estratégica exige dar un paso adelante y hacer análisis aún más consustanciados con el mundo real y actualizado, y vencer la incertidumbre con una planificación sometida a controles efectivos con capacidad gerencial suficiente y oportuna para enfrentar los cambios que surjan en los resultados esperados y planificados, y así poder corregir a tiempo y modificar el rumbo que sea necesario para el logro y obtención de las metas planificadas.

            En fin el Gerente Público efectivo y eficiente, debe entender esta realidad, conocer los márgenes de incertidumbre planteados y tomar decisiones con prontitud, conforme a los resultados obtenidos, y para lograrlo, es necesario que planifique sistemas de seguimiento y control prácticos que señalen las fallas y las desviaciones en forma inmediata para que se puedan tomar decisiones y modificar las estrategias para que el alcance de los objetivos planteados inicialmente se logren producir.   

POR QUÉ ES NECESARIA LA GERENCIA PÚBLICA

POR QUÉ ES NECESARIA LA GERENCIA PÚBLICA
La Gerencia Pública siempre ha sido parte de todas las Sociedades, ya que a pesar del número de sus integrantes, de su vinculación y de su intimidad, siempre habrá una exterioridad, un hecho, un ambiente que excede el núcleo familiar, íntimo y personal de las personas y entonces surge la necesidad de que la vida pública, la de la comunidad, la de la sociedad en general, se integre y se constituya en una organización que debe contar con una dirección que armonice sus actividades y sus posibilidades de convivencia y para ello se requiere la existencia de la Gerencia Pública.  
            Ahora bien entre esas actividades que debe desarrollar la Sociedad como Organización, se encuentra la satisfacción de las necesidades básicas y de recreación de sus integrantes, de sus individuos, de sus ciudadanos. Y para ello las Sociedades se constituyen en Estados y como tal Venezuela se ha estructurado a través de la Constitución y las Leyes, en un sistema de gobierno cuyas metas esenciales se encuentran concentradas en la satisfacción de las necesidades públicas colectivas e individuales.
            De allí que Venezuela se encuentre estructurada en una serie de Poderes Públicos, tales como el Ejecutivo, el Legislativo, el Judicial, el Electoral y el Poder Moral, integrado a su vez por la Fiscalía General, la Contraloría General y la Defensoría Pública Nacional. Siendo el más importante en la responsabilidad directa sobre la satisfacción de las necesidades públicas, la organización del poder ejecutivo, el cual se estructura en Venezuela a través de Ministerios, Institutos Autónomos, Empresas del Estado, Estados, Municipios, y los distintos organismos que por sus funciones ejecutivas deben resolver con prontitud, eficacia y eficiencia los urgentes requerimientos de las comunidades y de sus individualidades.
            En nuestro país la Gerencia Pública es la encargada de que esa responsabilidad del Poder Público, del Estado y del Gobierno se haga realidad, es a través de todos y cada uno de los Gerentes Públicos como los ciudadanos pueden sentir satisfechas sus inquietudes y carencias, para ello el Gerente Público y la Administración Pública deben funcionar como un todo, y lograr que en nuestro país las herramientas de gobierno funcionen bajo las siguientes directrices:
-       Descentralización de la toma de decisiones,
-       Eficacia, y prontitud en la resolución de los procesos administrativos,
-       Planificación eficiente de la gestión institucional,
-       Adecuadas estructuras organizativas,
-       Instrumentación de sistemas oportunos de seguimiento y control de la gestión de las actuaciones de la administración pública,
-       Aplicación de políticas adecuadas en materia de Administración y Recursos Humanos,
-       Conocimiento pleno del entorno organizacional,
-       Incorporación de nuevas tecnologías,
-       Formación adecuada para lograr la preparación técnica y operativa necesaria,
-       Amplia política informativa externa.
Ahora bien para que el escenario ideal de una Gerencia Pública eficiente se haga presente en el diario vivir de la Administración Pública Venezolana, es vital que el Gerente Público en Venezuela se conduzca en el ejercicio de sus funciones bajo las siguientes premisas:
-       Trabajo en Equipo como pieza fundamental del éxito,
-       Visión objetiva y toma de decisiones más razonadas que intuitivas,
-       Delegación de sus Responsabilidades,
-       Conocimiento del área y la teoría administrativa,
-       Aplicación de la prevención y el pensamiento estratégico,
-       Obtención de herramientas para comprender la conducta humana y los métodos modernos de estimulación al personal.
Y todos estos elementos tienen que servir a la Gerencia Pública en Venezuela para eliminar conceptos que han permeado la mentalidad del funcionario público y del ciudadano común, los cuales podemos identificar así:
-       Solo la Gerencia Pública tiene Responsabilidad Social, y esto es totalmente falso, ya que si bien es cierto que el Estado es responsable de elevar y mantener el nivel de vida y de convivencia social de todos sus ciudadanos, también es necesario que estos a su vez, sean personas naturales o jurídicas, especialmente las de capital privado generadoras de riqueza, deben colaborar y cooperar con la satisfacción de necesidades y la solución de problemas comunes en todos los ámbitos sociales, especialmente en lo que se refiere a su entorno común y diario.
-       El gerente ideal es aquel que se limita a cumplir con sus tareas esenciales de planeación, organización, dirección, selección de personal y elaboración de presupuesto, y esto no es enteramente cierto, ya que todo gerente y toda organización se desenvuelve dentro de un entorno social en el cual debe involucrarse para recibir conocimientos e impartir soluciones, además de que también tiene que avanzar en el entorno interno, respecto al conocimiento cierto de las necesidades de sus trabajadores y sus soluciones.
-       El trabajo es un medio de vida y estos trabajan solo por necesidad, lo cual no toma en cuenta la inquietud propia de cada individuo de superarse, de fijarse nuevas metas y de alcanzar mayores victorias en escenarios cada vez más lejanos.
-       La Gerencia dentro de la Administración Pública es el resultado del desarrollo económico y social, cuando lo cierto es totalmente contrario, ya que es a través de la Gerencia Pública como se han logrado los avances que hasta ahora se han alcanzado.
En fin la Gerencia Pública va más allá de su esquema inicial de ser un simple funcionario público para cumplir y hacer cumplir las leyes, el Nuevo Gerente tiene que ser proactivo y debe estar ganado para las nuevas batallas y los nuevos retos gerenciales del Siglo XXI. El nuevo gerente público debe maximizar sus esfuerzos y alcanzar metas y resultados que en épocas pasadas estaban reservadas para la administración privada y capitalista pero que ahora tienen que hacer nido en la Administración Pública.
De allí que la necesidad actual en la nueva realidad gerencia venezolana, es que nuestro nuevo gerente público se convierta en un líder que este revestido de estas cualidades gerenciales:
-       Comprometido con el Entorno, ya que ese entorno está constituido por la Sociedad y ella debe participar de sus decisiones y debe ser beneficiada por las mismas.
-        Dominio del Ciberespacio, por cuanto este es un espacio que va más allá del territorio nacional, que desborda todos nuestros ámbitos sociales y legales pero que contiene una gran cantidad de conocimientos, experiencias y herramientas que pueden contribuir a la solución de problemas internos y externos, tanto de la organización como de la sociedad.
-       Poseer amplios conocimientos sobre la ciencia administrativa, ya que un Gerente debe conocer toda la información legal, administrativa y gerencial que sea posible, tratando de adquirir las nuevas realidades y experiencias que en otros países y organizaciones se han desarrollado con éxito en beneficio de las organizaciones y de la administración pública.
-       Poseer una visión holística que le permita gerenciar a gran escala.
-       Debe conocer las nuevas herramientas de la planificación estratégica, ya que es necesario que deje atrás la planificación clásica, que sólo tomaba en cuenta el pasado y era repetitiva, tratando de alcanzar nuevos éxitos manteniendo las mismas estrategias del pasado, lo cual sólo es posible, yendo más allá del simple análisis estadístico y así alcanzar un panorama estratégico amplio y adecuado.
-       Tener un gran conocimiento de la misión y los objetivos organizacionales, por cuanto su papel como líder estratégico es fundamental, y sólo convirtiéndose en la punta de lanza para alcanzar las metas propias y ya debidamente planificadas de su propia empresa, es como se pueden vencer las barreras propias de la vida diaria y de la acción pública.

En fin la Gerencia Pública es la herramienta fundamental de la Administración, sólo a través de su liderazgo y de su compromiso es como se pueden enfrentar los nuevos retos, vencer los viejos, avanzar sobre los obstáculos y demostrarle a los ciudadanos que la Administración Pública Venezolana tiene un solo norte y una sola meta, estructurada y dirigida a todos y cada  uno de los Venezolanos, a través de la satisfacción plena de sus necesidades.   

martes, 2 de julio de 2013

LA ÉTICA COMO ELEMENTO VITAL DE LA FUNCIÓN PÚBLICA

LA ÉTICA COMO ELEMENTO VITAL DE LA FUNCIÓN PÚBLICA
El artículo 2 de nuestra Constitución de la República Bolivariana de Venezuela establece que la ética es un valor superior de nuestro ordenamiento jurídico ya que es indispensable para lograr consolidar el Estado Democrático y Social de Derecho  y de Justicia que propugna y persigue el espíritu de nuestra Constitución.
Igualmente dicha Constitución señala una serie de disposiciones sobre la Función Público en sus artículos 144 al 149, entre las cuales se destaca una muy importante y que tiene que ver con la esencia del Servicio Público efectivo y es la establecida en el artículo 145 que indica que la los funcionarios públicos están al servicio del Estado y no de parcialidad alguna, lo cual se concatena con el artículo 141 que dice que la Administración Pública está al servicio de los ciudadanos y ciudadanas y se fundamenta en los principios de honestidad, participación, celeridad, eficacia, eficiencia, transparencia, rendición de cuentas y responsabilidad en el ejercicio de la función pública, con sometimiento pleno a la ley y al derecho. Y aplicando estos valores y principios rectores de la Administración Público es como se puede lograr que la ética llene todos los espacios públicos conforme al desempeño funcionarial idealizado en nuestra Carta Magna.
El servicio público es una actividad fundamental para la convivencia social, y se concibe como una actividad llevada a cabo por la Administración bajo su propio control y regulación, mediante una organización creada para tal objetivo y que tiene por norte la satisfacción de necesidades de la colectividad.
Además del articulado constitucional señalado, el legislador nacional, ha creado una pléyade de leyes conducentes a normar y regular el ejercicio de la función pública, pero que tienen que ser vistas con respeto y acatamiento por quienes ejercen la función pública en Venezuela para alcanzar los ideales Bolivarianos que saturan nuestra Constitución Bolivariana y Libertaria.
La concepción del funcionario público está claramente definido en las leyes de la República y se encarna en el hecho de que es ante todo un servidor público y como tal su actividad debe estar dirigida a servir eficientemente a las personas procurando la plena satisfacción del interés colectivo. Y aunque la Constitución y las distintas normas redundan en el colectivismo y el pluralismo social, no debe entenderse que ese es su único objetivo, ya que conforme a su práctica este servicio público se va particularizando en todos y cada uno de los individuos y ciudadanos de la Nación.
La Ética es el elemento moral del funcionario llevado a la práctica, el desempeño de su función tiene mucho que ver con el papel que en su formación familiar y escolar se sembró en sus inicios y que debe ser conducida satisfactoriamente en el momento de su incorporación a la administración. La Ética es una forma de ser que tiene que aprenderse, absorberse, consolidarse y practicarse día a día, por todos y cada uno de quienes prestan sus servicios a la administración pública, ya que es la única forma de que ese ser humano involucrado con la entelequia del Estado y su Administración, pueda hacer posible que la población al hacer uso de la misma alcance la manifestación de estos elementos: Transparencia, Eficacia, Lealtad, Calidad, Eficiencia, Honestidad, Decoro, Equidad y tantos otros que son fundamentales en el logro de un verdadero servicio público para todos los ciudadanos.
La Ética tiene que ver con el respeto a los valores que le fueron inculcados, ella se reviste de una concepción moral que infunde respeto a la autoridad, y lamentablemente en Venezuela, quienes ejercemos esta función público estamos tan distraídos en nuestros avatares diarios, que no nos damos cuenta que cuando atendemos a un ciudadano, estamos en pleno ejercicio del servicio público en favor de quien tiene la autoridad legítima que no se concentra en la constitución sino en todos y cada uno de los seres humanos que requieren de nuestros servicios.
Cuando el funcionario atiende con prontitud y diligencia a un ciudadano, está desarrollando todos los principios y valores establecidos en nuestra Constitución y está llegando a los umbrales picos de la función pública idealizados en los postulados y pensamientos dejados por nuestro Libertador Simón Bolívar.
Cuando el funcionario público desconoce la Ética como una práctica diaria de los valores y principios constitucionales está desarrollando una conducta violatoria de estos postulados esenciales para el ejercicio de un gobierno democrático y respetuoso de las libertades ciudadanas y sus derechos humanos esenciales.

En conclusión pudiéramos señalar que la Ética es ese elemento que no ha permitido que nuestro país, remonte con éxito los retos que fueron planteados y que siguen siendo planteados en los distintos planes de la patria, porque para lograrlos se requiere el concurso de funcionarios honestos, diligentes, eficientes y comprometidos con el porvenir de la República y de las Nuevas Generaciones.